Estamos bien

Supergrass debutó en la Argentina como parte de su gira celebración por los 30 años de su álbum debut: “I Should Coco”.

 Daniel Bajarlía

Quizás ya no seamos tan jóvenes ni corramos tan libremente como antes. Ni hablar de mantener los dientes bien limpios, ya que con los años se van poniendo amarillos. Si tenemos suerte, todavía vemos a nuestros amigos y disfrutamos del paisaje. Sin embargo, más allá de todo, nos sentimos bien. Cualquiera que mirara con atención a los integrantes de Supergrass en el C Art Media podía leer en sus ojos que ése es su estado de ánimo actual, a 30 años del lanzamiento de I Should Coco, su debut discográfico.

Así también se sentía el público, que esperó tres décadas para ver por fin a una de las bandas estelares del Britpop. Toda esa ansia contenida explotó desde la primera canción, “I’d Like to Know”, con un pogo que sacudió todo el complejo y que tuvo sabor a cuenta pendiente. “Disculpen por haberlos hecho esperar tanto”, dijo el cantante y guitarrista Gaz Coombes, sorprendido ante una audiencia que cantaba cada canción y cada riff de guitarra, como en “Time”, y que a la primera oportunidad sacaba algún cantito de cancha para agasajarlos.

Supergrass volvió al ruedo en 2019 tras casi diez años separados. Ese encuentro duró hasta 2022, cuando volvieron a hacer un parate. Parecía que se había perdido la oportunidad de poder verlos en esta parte del mundo, hasta que ocurrió el milagro: en 2024 anunciaron una nueva reunión, esta vez para tocar completo I Should Coco, que cuando salió en 1995 fue un éxito instantáneo gracias a himnos como “Caught by the Fuzz” y “Alright”, un hit que sigue sonando fresco en la FM.

En vivo, el cuarteto suena como un batallón. Coombes arremete contra su instrumento y saca chispas en cada pasaje instrumental, mientras que el bajista Mick Quinn y el baterista Danny Goffey construyen una muralla rítmica inquebrantable. La labor de este último es notable y por momentos se roba la atención, en especial en “Sofa (of My Lethargy)”, la psicodélica y parsimoniosa balada que oficia de epílogo del álbum. El tecladista Rob Coombes merece una mención aparte. Con sus artimañas, le da un toque único al sonido de la banda, que sin él podría haber sido una más de la escena British de los ‘90, como muchas que quedaron con status de culto en el fondo de la tabla.

Tras recorrer entero I Should Coco, Supergrass recorrió los principales éxitos de su carrera. “Mary”, “Moving” y “Grace” con su explosivo “Save your money for the children” dio paso al bis. A esa altura, el clima que se vivía era de éxtasis. Apenas había superado la hora de show, pero lo vivido ya se sentía como un acto de justicia, solo comparable, tal vez, con el debut de Pulp en estas tierras en 2012. El broche de oro llegó con “Sun Hits the Sky” y “Pumping’ on Your Stereo”. En la transición entre ambos temas, el público empezó a cantar el estribillo de este clásico de su álbum homónimo de 1999, como si hubiera sabido lo que estaba por venir.

Antes, Turf fue el encargado de abrir la noche. La banda liderada por Joaquín Levington arrancó con una seguidilla de temas de su primer álbum, Una Pila de Vida, en el que la influencia de Supergrass era evidente. Cuando aparecieron, ellos eran lo más parecido a los británicos que había en la Argentina. De hecho, antes de tocar “Casanova” el frontman confesó que esa canción se la robó “un poco” a Supergrass. “Si no lo reconozco ahora, no lo voy a admitir más”, dijo el frontman. Son muchos los que han señalado el parecido con “She’s So Loose”, pero faltaba la confirmación oficial del grupo. 

Tras invitar a Sharly a tocar un cover de su banda DDT -un agradecimiento por haber sido el primero que le dio a Turf un espacio en la escena-, la banda fue directo a los bifes con todos sus éxitos y una pequeña sorpresa: en el medio de “Yo No Me Quiero Casar, ¿Y Ud?” tocaron un pasaje de “Alright”.

Cuando Supergrass abandonó el escenario, empezó a sonar “(I’ve Had) The Time Of My Life” de la banda sonora de Dirty Dancing. Desde lo musical, la elección fue rara, pero desde lo sentimental, después de lo que se había vivido, tenía mucho sentido. Para muchos, este show fue la experiencia de su vida, una de esas que parecían irrealizables, pero que finalmente se hizo realidad.

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Publicado el 29 enero, 2026

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