La resistencia está

Lucy Patané y Barbi Recanati rindieron culto a la autogestión colectiva en el Teatro Flores

✎ Sofi Dalponte Roibás

¿Puede un recital sanar? ¿Puede un artista que creés conocer pero en realidad no, decir cosas que te reparen y te hagan sentir menos solo en el dolor? Nos gusta pensar que sí. Y aunque se muera el artista más convocante de Argentina y no tengas ganas de asistir a ningún show, vas porque sabés que quien vas a ver te va ayudar de alguna forma con sus palabras, con su música.

“Gracias por dejarnos compartir los momentos de tristeza con ustedes”, dijo Barbi antes de tocar la última canción de su show, con su sonrisa tan contagiosa y particular. Plenamente consciente de que el día, qué digo el día, la semana estuvo enteramente teñida de dolor, tristeza, angustia, desamparo y compañía. Sobre todo compañía.

El viernes, alrededor de las nueve de la mañana todos, en mayor o menor medida, quedamos un poco huérfanos al enterarnos de la muerte del Indio Solari. Entonces, ¿quién tendría energía para tocar con su banda en vivo, y quién de asistir como público? Lucy Patané y Barbi Recanati fueron las rescatistas de la noche.

Sentirse acompañada en el dolor no lo elimina pero sí lo apacigua, lo suaviza, y, de alguna forma, en el Teatro Flores se generó un abrazo colectivo que empezó desde la previa, cuando sonaron temas de Los Redondos y ninguna otra banda o cuando tocaron el solo de guitarra de Skay en “Ji ji ji” y se desató un pogo celebratorio, con lágrimas en los ojos también.

No iba a ser una noche más, eso ya se sabía los meses anteriores cuando anunciaron la fecha y después cuando lanzaron el cover de “Paseo” de She Devils. En diferentes notas, las artistas pudieron contar sobre qué significaba esa canción para ellas y cuánto aprendieron de la independencia con la que la banda siempre se manejó. Incluso en este contexto.

Pero además, la semana fue de esas que marcan una herida profunda en la sociedad: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, tres días antes de un nuevo aniversario por la marcha Ni Una Menos conmocionó e hizo salir a miles de personas en las calles de todo el país.

Las dos artistas pusieron su trabajo al servicio del propio deseo y brindaron una noche que terminó siendo agradecida por su capacidad reparadora. Además de cantar canciones de sus últimos discos, interpretaron “Paseo” teniendo a las She Devils como público, lo que puso un poco nerviosa a Barbi pero en sus miradas cómplices con Lucy pudieron reflejar el disfrute y la satisfacción de haberlo logrado.
Por haber logrado esa interpretación, por estar en el Teatro Flores celebrando su música sin tener una maquinaria atrás que venda los tickets por ellas, por la creación de remeras y fanzines que hicieron como parte del merchandising, por ser parte de una escena independiente que, aunque esté cada día más difícil, les permite vivir de su pasión.

No hay fórmulas mágicas ni explicaciones científicas que expliquen cómo la energía de Lucy Patané y Barbi Recanati contagiaron al público. Será por la impresionante guitarra de la primera o por la performance siempre atrapante de la segunda, que una atrás de la otra produjeron un show inolvidable.

Cuando escuchamos “gracias por dejarnos compartir los momentos de tristeza con ustedes” definitivamente se dio en la tecla. Barbi dedicó unos momentos para hablar del contexto en el que se daba el show, la marcha Ni Una Menos, la muerte de Maradona, que la hizo sentir igual que la muerte del Indio, y agregó “eso también es Argentina y no nos lo van a sacar”, después cantó tímidamente los primeros versos de “Un poco de amor francés”, el público acompañó y se sintió como si tuviera razón.


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Publicado el 13 junio, 2026

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