Dos artistas sub25, según una periodista de su misma generación contando cómo se vive en el barrio lo que suena en Spotify y es viral en redes
✎ Julieta Crocco
Para algunos es arte. Para otros un simple sonido. Pero para más de uno debe ser una compañía. Es aquella que te traslada a momentos específicos de tu vida, que te recuerda a alguien y a veces la única que pone en melodía aquello que uno no puede decir. La Argentina, un país muy pasional en todos los sentidos, es muy rica musicalmente. A lo largo de su historia hay nombres con peso mundial como Cerati, Mercedes Sosa, Fito Paez, entre muchos otros, que hasta el día de hoy enaltecen el talento nacional.
Como todo aquello que llega a la cima en algún momento baja, con el paso del tiempo canciones que para los ya grandes fue su “Despacito”, para esta generación son temas escuchados al paso, siendo el folklore uno de los géneros más afectados en ese sentido. Pero en beneficio de él y de tantos otros, artistas actuales, de la mano de aquellos que tuvieron sus años de gloria y que están consolidados como los grandes de la industria musical argentina, los vuelven a ofrecer a estas nuevas generaciones, haciendo una fusión de géneros, demostrando que “lo viejo siempre funciona”.
Trueno y Milo J son los ejemplos perfectos para este caso. “La vida era más corta” álbum que lanzó este último en 2025 rompió con el hilo conductor del género por el cual se conoce al oriundo de Morón, el trap, presentando 15 temas folklóricos. Con feats con Los Carabajal, Silvio Rodriguez, La Sole y Mercedes Sosa, Milo generó interés entre los jóvenes y los llevó a descubrir quienes eran las integrantes del disco. A su vez, el cantante reconoció su gran idolatría por ellos y como él los conoce a través de una herencia familiar de escuchar folklore en casa. Esto mismo llevó a los fans del joven de 19 años a consumir la música de los artistas antes mencionados, o a escuchar una versión moderna del folklore argentino.
El álbum no fue uno más, fue un distintivo, lleno de carga en donde temas como “Niño” o “Luciérnagas” son tan profundos que erizan la piel, te llegan al corazón y hacen que sientas aquella gota bajar por tu rostro sin que vos te dieras cuenta que estaba allí. A su vez. se encuentran temas más movidos como “Lucía” con La Sole o “Solidifican12” un carnavalito, que levantan el clima que contienen los trasfondos de los temas.
Por su parte, Trueno nos introduce al folklore pero popular con su disco “TURR4ZO”, sampleando temas de Los Wachiturros y colaborando con Calamaro, El Pity o Ruben Rada. Mateo Palacios vuelve a introducir aquellos ritmos sin llevarlos a cabo por completo y sin dejar de demostrar que él es “un pibe de La Boca”, que al igual que muchos de nosotros se crió bailando los temas de la banda de cumbia villera y al igual que milo, escuchando la música que consumen sus padres.
En los dos discos ambos tienen un tema con el otro. En “La vida era más corta” podemos encontrar “Gil”. A lo largo del tema Milo y Trueno ponen en melodía una experiencia en común, ya que ambos fueron estafados por la misma productora. En TURR4ZO encontramos “Pumas” en donde la argentinidad que sienten se expresa al 100%. Lo que une a estas dos canciones es que en ambas se defiende algo. “Pumas” a su tierra, “Gil” a sus pares.
Ambos artistas son conocidos por llevar a donde vayan su ciudad, Trueno a la Boca y Milo a Morón, ambos alentando a sus respectivos clubes de barrio. Ninguno de los dos ostentan ser algo que no son y cuentan con orgullo sus buenos y malos momentos, generando un acercamiento con su público, creando una sensación de pares, pero sin dejar de tener ese diferencial que los coloca en el lugar de artistas.
Con estas propuestas de álbumes, transmiten un sentimiento de orgullo patriótico, en donde reconocen a la argentina como aquella que se construyó con pueblos originarios e inmigrantes, de clases bajas y altas, sin excluir o enaltecer a ninguno. Esto, sumando al momento que atraviesa el país, llega a los oídos de los adolescentes los cuales rememoran la bandera que juraron y haciéndolos sentirse orgullosos de la misma.
La generación de hoy en día, enaltece la intención y el talento, y lo hacen aún más cuando ven que eso viene de sus pares, que no solamente ven al micrófono como una pasión, sino también como un medio para transmitir, emocionar, contar historias y llevar a lo más alto a los suyos y a su patria, demostrando la importancia que tiene la música en la sociedad y que es mucho más compleja que una simple melodía.