Dicen que una imagen vale más que mil palabras pero uno de nuestros fotógrafos necesitó escribir cómo vivió el show de CDP
✎ Eduardo Romero
Viernes 21 de noviembre de 2025 y Científicos del Palo (ese trío de Mar del Plata) cierra el año en el Teatro de Flores. La cita se transformó en un encuentro de lealtad absoluta, donde el rock, la política y la poesía se funden en una cultura propia.
En el escenario, la puesta fue tan explícita como la lírica de la banda. La pantalla gigante proyectaba arte particular de la banda y sus diferentes discos, aunque predominó el arte de Gorilophrenia. Sobre este fondo, se superponían imágenes de Javier Milei sobre el logo de la banda, jugando con su cara y cuerpo en diferentes visuales. Una ambientación sin sutilezas, pero que en el contexto de Científicos, solo reafirmaba la identidad compartida con el público.
El Despertar de la Bestia y los Puntos Altos
El show se desató con la contundencia esperada. La intro de “Movissstar o Muerte” y “Llamé Jah” encendió el pogo de inmediato, transformando Flores en un hervidero de energía.
Los primeros diez temas fueron el corazón de Gorilophrenia, un bloque donde la banda repasó su disco en el orden del disco. El clímax de esta primera parte llegó con “El Cura, El Militar y El Dueño De Las Vacas”, donde la potencia de la música y la carga política de los visuales generaron uno de los primeros puntos altos de la noche.
La lealtad del público se manifestó, como es tradición, con el grito cariñoso de “¡Hijo de puta!”, un saludo que Pepo San Martín (voz y guitarra) recibió con la sonrisa cómplice de quien sabe que los insultos fuertes son la prueba máxima de pertenencia a esta cultura rockera.
Voces Amigas y Momentos Emotivos
El primer momento emotivo llegó con la invitada: una cantante fanática que se unió a Pepo para cantar “Zamba en Braile” (Tema 11). Su voz, que aportó una capa de lirismo poético, fue celebrada por el público con cariño y mucho respeto.
Poco después, antes del tema 15, Pepo tomó el micrófono para anunciar: “Voy a tocar con uno de los primeros en confiar en cientificos, un amigo que fue productor y financió nuestro primer disco”. Fue un abrazo al pasado y un reconocimiento a las raíces, donde el músico invitado se unió con Pepo para tocar “Cierra el almacén”, creando un momento de profunda nostalgia y celebración por la trayectoria recorrida.
La mitad del show demostró que el presente de Científicos es tan potente como su historia. La banda estrenó dos canciones flamantes: “Un Segundo de Más” y “Lo Más Sagrado” (Temas 20 y 21), recibidas con gran entusiasmo por el público.
Entre canción y canción, las consignas políticas se hicieron sentir. La Marcha Peronista retumbó en cada rincón, y los cánticos contra el gobierno de turno sirvieron como la reafirmación de una identidad compartida, celebrada en comunidad y en línea con el contenido político de la banda.
En la recta final la banda elevó la intensidad con “El Restaurador” (Tema 24), consolidándolo como uno de los temas más coreados de la noche. El cierre de esta sección llegó con la entrada de Hernán Ruppulo para unirse a las guitarras en el incendiario “Cristo o Perón” (Tema 23), donde la potencia de la canción y la fuerza en el escenario la consolidaron como otro de los grandes puntos altos de la jornada.
El Cierre: Fidelidad Consagrada
Luego de una extensa lista de 27 temas que no dio respiro, el encuentro llegó a su fin. El show de Científicos del Palo en Flores fue la prueba de que su música es un refugio y un lugar de pertenencia. Más que un recital, fue una celebración de la fidelidad que se mantiene intacta con el paso de los años.