Cuando las guitarras aprenden a respirar

Hermanos Gutiérrez regresan a la Argentina para tocar en espacios íntimos y un gran festival

Hay músicas que no avanzan: se expanden. No buscan el golpe inmediato ni la consigna fácil; prefieren la respiración larga, el pulso que se acomoda al cuerpo y lo obliga a escuchar de otra manera. En ese territorio vuelve a desplegarse la música de Hermanos Gutiérrez, que regresan a la Argentina con una serie de presentaciones que confirman algo más que una visita: confirman un vínculo.

Dos guitarras alcanzan para abrir un paisaje. No hay palabras, pero tampoco hacen falta. Cada nota cae con la precisión de quien entiende que el silencio no es un vacío, sino una materia viva. No se trata de llenar el aire, sino de ordenarlo. En un presente saturado de estímulos, su propuesta funciona como una forma de resistencia suave: bajar la velocidad para que el tiempo vuelva a tener textura.

El regreso no suena a repetición. Suena a otra capa del mismo viaje. Después de funciones agotadas en años recientes, la música aparece más asentada, más consciente de su propio pulso. En vivo no hay clímax forzado ni exceso: hay deriva, hay clima, hay una emoción que se construye sin levantar la voz. Las guitarras no corren; caminan.

El público argentino vuelve a encontrarse con este universo porque existe un pacto implícito: escuchar sin apuro, sentir sin subrayado, dejar que la música haga lo suyo. No es música para escapar del mundo. Es música para habitarlo.

agenda

11 de febrero – Roxy Live, Buenos Aires (DJ Set)
12 de febrero – Teatro Vorterix, Buenos Aires
14 de febrero – Cosquín Rock 2026, Córdoba

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Publicado el 4 febrero, 2026

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