La incomodidad sigue intacta

Diez años después, Public Image Ltd. vuelve a la Argentina para tocar el 11 de abril en Buenos Aires

✎ Carlos Noro

PUBLIC IMAGE LTD. (PiL), la banda liderada por John Lydon, confirmó su regreso a la Argentina luego de una década. La visita se enmarca en la gira “This Is Not The Last Tour”, con fechas en Buenos Aires (11 de abril, C Art Media), Rosario y Mar del Plata. Las entradas para el show porteño ya se encuentran disponibles a través de Passline. No es un simple regreso: es una reaparición con sentido político, artístico y emocional.

El tour combina un repaso por los grandes hitos del grupo con la presentación de End of World (2023), su trabajo más reciente y uno de los discos más personales de su historia. El álbum está dedicado a Nora Forster, esposa de Lydon, fallecida a los 80 años tras luchar durante años contra el Alzheimer. Lejos del sentimentalismo fácil, el disco transforma el duelo en canciones austeras, densas y reflexivas. Entre sus 13 temas sobresale “Hawaii”, la última canción de amor que Lydon escribió para Nora, y que luego interpretó como representante de Irlanda en Eurovisión, en uno de los gestos más inesperados —y fieles a su lógica— de su carrera.

Formada en 1978, tras la disolución de SEX PISTOLS, PUBLIC IMAGE LTD. no tardó en romper con cualquier expectativa asociada al punk tradicional. Mientras otros optaron por repetir la fórmula incendiaria, PiL eligió la exploración: bajos dominantes, estructuras abiertas, climas casi industriales y una concepción del sonido más cercana al arte contemporáneo que al rock clásico. El punk no fue reemplazado: fue desarmado y reconfigurado.

Esa búsqueda quedó plasmada en discos fundamentales como Metal Box (1979), un hito del post-punk por su sonido minimalista y físico; Album (1986), más accesible pero igual de provocador; y What the World Needs Now… (2015), que confirmó que PiL puede volver sin convertirse en su propia caricatura. La constante es clara: incomodar, desafiar y evitar la nostalgia como refugio.

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La historia de John Lydon está atravesada por gestos que desconciertan, contradicen y obligan a repensar categorías. Lejos de ser anécdotas sueltas, estos episodios ayudan a entender por qué PUBLIC IMAGE LTD. sigue siendo una banda imprescindible.

1. Del “God Save the Queen” al respeto por la Reina
 El autor de uno de los ataques más feroces a la monarquía británica terminó declarando respeto por Isabel II como figura individual. La aparente contradicción revela una constante: el enemigo siempre fue el sistema, no las personas. Lydon nunca militó el odio automático; militó la desconfianza.

2. La guerra abierta contra el punk de museo
 Lydon se negó sistemáticamente a actuar como una postal del pasado. “No soy su payaso” se convirtió en consigna. Cada rechazo a la nostalgia explica por qué PiL sigue activa: no es un homenaje a sí misma, es una obra en permanente tensión con el presente.

3. Defender lo indefendible para romper consensos
 El apoyo público a Donald Trump generó rechazo inmediato en el mundo del rock. Más allá del desacuerdo, el gesto respondió a una lógica conocida: sacudir el discurso automático, incomodar incluso a los propios. Para Lydon, la rebeldía cómoda es otra forma de obediencia.

4. Un reality show, manteca y lucha de clases
 Su paso por un reality británico alcanzó el absurdo cuando defendió la manteca como símbolo de la cultura obrera frente a la elitización del consumo. Surreal, sí. Pero también profundamente político: hablar de clase desde el lugar menos esperado.

5. El punk frente al Alzheimer
 El cuidado de Nora Forster durante su enfermedad mostró una faceta inesperada. Lydon habló del desgaste, la rutina y la pérdida sin épica ni pose. Un gesto extraño para quien siempre fue sinónimo de confrontación, pero clave para entender su ética: el compromiso como forma de resistencia.

Por qué Public Image Ltd. es una banda imprescindible

PUBLIC IMAGE LTD. no es importante por lo que fue, sino por lo que sigue siendo. Porque obligó al rock a pensar más allá del gesto rebelde automático. Porque incorporó dub, electrónica y experimentación cuando el punk parecía agotado. Porque nunca ofreció respuestas simples ni consignas exportables.

PiL envejece incómoda, no elegante. Y ahí radica su valor. En un presente saturado de discursos previsibles y rebeldías de catálogo, sigue siendo una anomalía necesaria.

El 11 de abril, en C Art Media, no habrá celebración complaciente del pasado. Habrá presente. Ruido con ideas. Canciones que no buscan agradar. Y una banda que, diez años después, vuelve a recordarlo todo: que el rock todavía puede ser un espacio incómodo, y que justamente ahí reside su potencia.

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Publicado el 15 marzo, 2026

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