Cantante, intérprete y artista escénico, Ney Matogrosso convirtió su voz y su presencia en una marca propia. Desde el estallido de Secos & Molhados hasta sus proyectos solistas, su carrera atravesó cinco décadas sin quedar atrapada en una sola imagen.
1. El impacto de Secos & Molhados
En 1973, Ney Matogrosso irrumpió en la música brasileña como cantante de SECOS & MOLHADOS, junto con João Ricardo y Gerson Conrad. La voz aguda, el maquillaje, el vestuario y una puesta en escena provocadora hicieron del grupo un fenómeno popular. Su primer álbum incluyó canciones como “O Vira”, “Sangue Latino” y “Rosa de Hiroshima”; en pocos meses vendió cientos de miles de copias. En plena dictadura brasileña, su estética desafió las convenciones sobre la masculinidad y la moral pública, aunque el grupo no se definiera como una banda política.
2. Una carrera solista desde una identidad propia
Tras la separación del grupo en 1974, Matogrosso inició una etapa solista que comenzó con el disco ÁGUA DO CÉU-PÁSSARO y el espectáculo “Homem de Neanderthal”, ambos de 1975. En vez de apartarse de la libertad escénica que había desplegado con Secos & Molhados, llevó esa energía a un camino propio y armó un repertorio que cruzó compositores y géneros distintos. BANDIDO (1976), PECADO (1977) y FEITIÇO (1978) consolidaron su lugar como intérprete singular dentro de la música popular brasileña.
3. “Homem com H”, el éxito que se volvió emblema
En 1981 grabó “Homem com H”, canción de Antônio Barros que se convirtió en uno de los grandes éxitos de su carrera. La interpretación reforzó una presencia pública que venía discutiendo las etiquetas de género y las expectativas sobre cómo debía mostrarse un artista. La canción quedó asociada a Matogrosso, pero su repertorio nunca se limitó a ella: durante esos años también llevó al escenario obras de compositores como Chico Buarque, Caetano Veloso, Rita Lee y Milton Nascimento.
4. Reinventarse también fue cambiar de piel
En 1987, con el espectáculo PESCADOR DE PÉROLAS, Matogrosso se presentó por primera vez sin el maquillaje ni los trajes que habían definido buena parte de su imagen. El gesto mostró que su identidad artística no dependía de una única apariencia: podía cambiar la puesta y seguir sosteniendo la intensidad de su interpretación. Décadas después, ATENTO AOS SINAIS (2013) volvió a mostrarlo atento a nuevas voces y repertorios, con canciones de artistas emergentes y una mirada contemporánea sobre el escenario.
5. Una trayectoria que también llegó al cine
En 2025, el recorrido de Ney Matogrosso llegó a la pantalla con HOMEM COM H, la película biográfica dirigida por Esmir Filho y protagonizada por Jesuíta Barbosa. La historia recorre distintas etapas de su vida, desde la infancia hasta su transformación en una figura decisiva de la música brasileña, y enlaza esa búsqueda personal con la libertad artística que marcó su carrera. La película amplía el alcance de su historia hacia nuevas generaciones y vuelve a poner en circulación las preguntas sobre identidad, expresión y libertad que atraviesan su obra. Ese mismo año se cumplieron cincuenta años de su debut solista; en 2014 había recibido el Premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy. Ney no es solo parte de la memoria musical de Brasil: sigue siendo una figura capaz de provocar preguntas sobre cómo se construye una identidad artística y cómo se transforma con el tiempo.